sábado, 22 de febrero de 2014

Marihuana, posible tratamiento contra el VIH

Aunque el cannabis sea considerado en la mayoría de los países una droga ilegal y algunos países que lo tienen permitido, como Holanda tengan pensado ilegalizarlo (mas que por el mero hecho de que sientan aversión a la droga, por su vinculación a movimientos marginales y porque atrae a gente marginal de ciertos países que no muestra un comportamiento adecuado en muchos otros sentidos), es un hecho de que dicha droga tiene usos terapéuticos. El último es un posible tratamiento para el VIH.
Investigadores estadounidenses revelaron que el ingrediente psicoactivo de la marihuana, el tetrahidrocarbocannabinol (THC), es capaz de proteger el tejido inmune en el intestino de los efectos dañinos del VIH.
Los científicos realizaron experimentos con monos infectados con el virus de inmunodeficiencia en simios (VIS), Virus a partir del cual evolucionaría después el VIH y encontraron que el uso del THC de la marihuana protege las células del sistema inmune intestinal.
Los resultados del estudio, publicados en la revista "AIDS Research and Human Retroviruses", mostraron un descenso significativo en la inflamación del tejido después de la administración del THC. Los expertos señalan que los componentes de la marihuana son capaces de al menos frenar la progresión de la enfermedad y bloquear la propagación del VIH en el intestino.
Los científicos responsables del estudio  indicaron que la administración continua del THC permitió reducir la mortalidad general de las células intestinales y aumentar la supervivencia de los linfocitos T (las células a las que atacan todas las variantes de los virus de inmunodeficiencia adquirida y las células que son las principales responsables de la eliminación de los antígenos que invaden el organismo de un animal).
En un futuro, los investigadores planean probar el uso de una modificación del THC en la lucha contra el virus de la inmunodeficiencia humana, ya que los resultados positivos obtenidos durante sus experimentos muestran que podría ser un tratamiento potencial para aliviar los efectos de la infección y la inflamación inducida por el virus.