martes, 18 de febrero de 2014

La Morena negra: Posible inspiración para un vehículo anfibio

Aquí se puede ver a una morena negra o anguila eléctrica de frente. Esta y la siguiente imagen la tome de la saga "los mas mortales del mundo: América del sur". Su nombre de "pez caballo" viene de que cuando se enfada puede fulminar de una descarga a un caballo. No obstante también emite una carga ligera de electricidad para orientarse mientras se mueve por el amazonas.
Aqui se puede ver en su longituz. Por desgracia no tengo algo comparativo para tomarlo como referencia. No obstante diré que este animal llega a medir los 2,5 metros de longitud. De los cuales 9/10 partes de su cuerpo son para desplazarse y generar electricidad llegando a alcanzar fácilmente los 600 voltios. (post data. Siento equivocarme en la medida, se me vino a la mente las partes del pez dedicadas a la generación de electricidad con la longitud. Ruego a mis lectores mis más sinceras disculpas).
Científicos de la Universidad Northwest de Estados Unidos encontraron que las propiedades de la morena negra, pez caballo o anguila eléctrica, una especie que vive en los ríos de Brasil, Paraguay y Perú, son aplicables en la tecnología de vehículos autónomos que se trasladan bajo el agua.
La morena negra tiene la capacidad de generar cargas eléctricas de alta frecuencia que le permite orientarse en las oscuras cuencas de los ríos tropicales.
Esa capacidad fue imitada por un grupo de científicos estadounidense para crear robots que se pueden sumergir y navegar bajo el agua de forma autónoma, sin necesidad de pilotos.
Estos científicos pretenden crear un artefacto que pueda navegar en aguas profundas y explorar zonas como por ejemplo los barcos hundidos en el fondo del mar donde la visibilidad es nula.
Estos peces no utilizan la visión para navegar a través del río Amazonas, Y para moverse por las raíces y la vegetación que se encuentran bajo el agua, se necesita una gran precisión
La percepción de la morena al generar campos eléctricos es completa, a diferencia de otros animales que al usar sus ojos o un sistema de ecolocalización, tienen un punto ciego.
Estos científicos han logrado simular su particularidad en un pequeño robot que evade cilindros sumergidos en un tanque que construyó en su laboratorio.
Mientras navega por el tanque, este robot con forma de submarino reacciona con lo que tiene alrededor y se mueve de acuerdo a ello.
El siguiente reto de los investigadores consistirá en hacer que el robot pueda imitar la forma de nadar de estos peces.