sábado, 12 de abril de 2014

El te verde podría mejorar la memoria a corto plazo

Al té verde se le atribuyen muchos efectos positivos para la salud a los que ahora se les suman los resultados de una investigación que aportan la primera evidencia de que el extracto de té verde mejora las funciones cognitivas, en particular la memoria de trabajo o memoria a corto plazo. Ésta es la clase de memoria que nos permite recordar durante unos instantes, sin necesidad de tomar nota. La memoria de trabajo la empleamos miles de veces al día y es la que nos permite realizar trabajos de cierta complejidad, por fases, de una manera lo bastante fluida.
En estudios anteriores, se han analizado concienzudamente los ingredientes del té verde en el marco de investigaciones sobre sustancias anticancerígenas. Más recientemente, la comunidad científica se ha estado preguntando sobre la influencia positiva de esta bebida en el cerebro humano. Varios estudios pudieron conectar el té verde con efectos beneficiosos sobre el rendimiento cognitivo. Sin embargo, los mecanismos neurales que subyacen en este efecto de mejora cognitiva promovida por el té verde continuaron siendo desconocidos. Ahora esta situación ha cambiado.
Los autores del nuevo estudio, de la Universidad de Basilea en Suiza, han comprobado que el extracto del té verde incrementa la conectividad efectiva del cerebro, es decir, la influencia causal que un área del cerebro ejerce sobre otra. Este efecto sobre la conectividad también llevó a una mejora en el propio rendimiento cognitivo durante unos experimentos: Los sujetos de estudio tuvieron resultados significativamente mejores en tareas de memoria de trabajo después de tomar extracto de té verde.
En las pruebas llevadas a cabo por los equipos de investigación, los sujetos de estudio, hombres sanos todos ellos, recibieron una bebida no alcohólica que contenía varios gramos de extracto de té verde, antes de resolver tareas para las que era vital usar la memoria de trabajo. Los científicos analizaron, mediante imágenes captadas por resonancia magnética, cómo afectaba ese consumo de extracto de té verde a la actividad cerebral de los hombres. Las imágenes mostraron una conectividad aumentada entre la corteza parietal y la corteza frontal. Este efecto se correlacionó de forma positiva con una mejora en el rendimiento de los participantes en la realización de las tareas. Ello sugiere, que el té verde podría incrementar la plasticidad sináptica a corto plazo del cerebro.