lunes, 6 de enero de 2014

Bacterias, bioestimulantes para el crecimiento de plantas

Un equipo de biólogos de México han desarrollado un proyecto de biología sintética que habilita bacterias para generar bioestimulantes y los cuales son capaces de potenciar el crecimiento de plantas en menor tiempo.
Este trabajo se basa en la modificación de dos circuitos en la genética de las bacterias para hacerlas funcionar de acuerdo a los intereses o necesidades especificas del sector productivo.
Para este proyecto se utilizó la Escherichia coli,, que no es capaz de procesar el almidón, pero con la modificación genética que hemos realizado, esta bacteria puede procesarlo y así puede generar biocombustibles o ayudar al desarrollo de plantas acelerando su  periodo de maduración de siete a cuatro semanas, en promedio.
La razón de hacer que este tipo de bacteria se alimente de almidón, es porque este polisacárido se encuentra en frutos como plátanos y huesos de aguacates, que de acuerdo con el especialista, son muchas las toneladas que se desechan anualmente y consecuentemente se desperdicia su potencial.  
El proceso que diseñó el equipo de investigadores es modificar dos circuitos en los genes de esta bacteria, luego hacerla crecer en un cultivo donde procesa el almidón, y cuando se ha desarrollado, entonces centrifugar el cultivo, sacrificar a las bacterias del mismo y así el líquido de cultivo es lo que se rocía en las plantas para que echen raíces y puedan crecer más rápido.
Es por eso que a la Escherichia coli se le modificaron dos circuitos: uno para procesar el almidón de los desechos, y otro para producir lo que se desea. Generar bioestimulantes.
la gente que realiza micropropagación de plantas a nivel comercial, tiene que poner en sus cultivos una sustancia para que crezcan las plantas y luego hojas, después emplea otra sustancia, que se tiene que comprar, para que echen raíces por abajo, entonces la simplicidad del desarrollo es que en una solución están ambos efectos
El tiempo de crecimiento de una planta es por lo regular de siete semanas, y con este bioestimulante, el proceso se reduce a cuatro semanas. Asimismo puede ayudar al crecimiento de plantas que son difíciles o lentas, como la papaya.
Este proyecto se ha practicado en otros lugares, como Hawai, Florida, Venezuela y México, pero es en México donde se han logrado más avances.