miércoles, 19 de marzo de 2014

Descubierto el fósil del mamífero prehistórico con el mayor mentón

Científicos de la Universidad de Yale, en New Haven, Estados Unidos, han identificado una nueva especie de marsopa antigua con una longitud de mentón sin precedentes entre los mamíferos conocidos y sugieren que el animal utiliza la punta de su cara para sondear el fondo marino en busca de alimento.
En relación con las marsopas corona que viven en la actualidad, la extinta marsopa californiana, Semirostrum ceruttii, tenía una extensión de su mandíbula llamada sínfisis, el análogo de la barbilla humana, de unos 85 centímetros de largo, según la muestra mejor conservada, describen los investigadores. La sínfisis típica de una marsopa corona es de entre uno y dos centímetros.
El artículo fue redactado en la revista "Current Biology" y en el se asegura que las extintas marsopas buscaban alimento de una manera distinta a como lo hacen las actuales.
El documento es la descripción más exhaustiva jamás realizada de 'Semirostrum' y la primera en señalar que el delfín era bentónico, es decir, que se alimentaba de bentos (conjunto de organismos que viven en los fondos marinos) o un animal que cavaba para buscar la comida alojada en el fondo del mar. Las marsopas modernas buscan alimentos en toda la columna de agua, prefiriendo las presas de alta mar frente a las que habitan en el fondo y la parte media agua, incluyendo peces y cefalópodos.
Se conocen unos 15 ejemplares de fósiles de Semirostrum los cuales se descubrieron en todos los casos en California, Estados Unidos, incluyendo un espécimen holotipo notablemente bien conservado encontrado en un sitio en construcción en San Diego, California. La especie vivió hace aproximadamente entre hace 1,5 y 5,3 millones años, en al menos 450 kilómetros de la costa californiana.
El nombre Semirostrum ceruttii se refiere a la inusual mandíbula del animal, siendo el rostro la parte más baja (inferior) de la mitad de la mandíbula, además de hacer referencia al descubridor de estos fósiles.
La estructura de la mandíbula más cercana en los animales vivos se encuentra en las aves conocidas como Skimmers ('Rynchops') y en los peces mediopicos ('Hemiramphus'). Cuando buscan alimento, los 'Skimmers' negros vuelan por encima de la superficie del agua con su sínfisis ligeramente sumergida para investigar y recoger pequeños peces y crustáceos. 'Skimmers' y peces de mediopico se alimentan principalmente por la noche, lo que sugiere la importancia que tienen para ellos las sondas de alta sensibilidad que pueden retransmitir a través del tacto información sobre la presa sin ser vistos.
Los descubridores de este animal analizaron los fósiles originales y las tomografías computarizadas de esta muestra, las cuales estaban en excelente estado de conservación. Las exploraciones revelaron canales nerviosos extensos desde la sínfisis en la parte posterior del cráneo, lo que indica que la protuberancia era altamente sensible y podría transmitir información significativa al cerebro del animal. Cosa que refuerza la tesis de los descubridores de este animal de que esta extinta marsopa usaba su mandíbula inferior para localizar a sus presas bajo el barro.