martes, 26 de julio de 2011

Halcones y aeropuertos

Uno de los mayores problemas que pueden existir en los aeropuertos es la presencia de aves en estos. Las bandadas de aves pueden ser absorbidas por las turbinas de los aviones y sus cuerpos pueden  paralizar los motores de los aviones provocando un accidente aéreo, por lo que se intenta despejar las cercanías a los aeropuertos de la presencia de aves.
Al principio se intentó hacer eso con ruidos fuertes. Pero estas se acostumbraron a esos ruidos, por lo que al final se tuvo que recurrir a una técnica antigua de caza que está en declive: La cetrería
De las aves de presa la más utilizada para este fin es el halcón peregrino porque se trata de la especie rapaz que admite ser criada en cautividad que menos alterada se ve ante ruidos extraños.
La presencia de halcones en los aeropuertos siembra el pánico entre las aves voladoras y hace que se nieguen a volar mientras sientan la presencia de los halcones (ningún animal quiere estar allí donde su depredador tenga su morada y menos donde cace si puede elegir no estar y si esta en el lugar de caza no suele ir allí donde el depredador tiene ventaja).
La verdad la cetrería era un método de caza que estaba cayendo en desuso porque es más eficaz la caza con arma de fuego para cobrar piezas que con un depredador, en donde existe una posibilidad más grande de que la presa escape, con el inconveniente adicional de que estos animales son caros de mantener al tener que alimentarse de carne (en el caso de los halcones peregrinos solo comen carne de ave o picada) y con el declive de la cetrería, empezó el declive de las aves rapaces, porque el ser humano empezó a verlas como alimañas, cosa que por fortuna empezó a rectificarse con las corrientes ecologistas y después con el hecho de que en los siglos XX y XXI se encontrase un uso a la cetrería (a partir de los años 70).
Mucha gente conoce a los halcones por sus increíbles velocidades en picado (más de 300 km/h)  pero es menos conocido el hecho de que los aviones pueden salir seguros de los puertos gracias a ellos