sábado, 9 de julio de 2011

La serpiente del templo

La víbora del templo se trata de una serpiente venenosa que habita en el sudeste Asiático. Se  trata de una serpiente que mide 1 metro en caso de las hembras y 70 cm en caso de los machos de mayor tamaño. Como la serpiente coral sus colores son llamativos para advertir sobre su veneno (aunque este raramente es letal para el ser humano). En caso de esta serpiente sus colores son amarillo con franjas negras de adultas y de jóvenes verde brillante con franjas negras y una “sombra blanca” rodeando esas franjas que se sustituye por rojo con franjas negras finas cerca de la cola.
A diferencia de otras muchas víboras estas son buenas trepadoras.
Como otras víboras se alimentan de mamíferos pequeños y aves. Y atacan en décimas de segundo mordiendo a su presa con unos colmillos que inyectan el veneno como si fuesen agujas hipodérmicas en los vasos sanguíneos de su presa y provocando en ella una pérdida del control del aparato urinario, la disolución de las paredes de los vasos sanguíneos y parcialmente la predigestion de la carne de su presa. No obstante ese veneno tiene aplicaciones en el mundo de la industria cosmética.
Hace algunos años se empezaron a comercializar productos con veneno de esta serpiente como remedios antiarrugas. Estos productos tienen un porcentaje de veneno de serpiente y se aplican directamente sobre la zona en la que se quieren eliminar arrugas sobre la piel.
El efecto sobre las células de este veneno aplicado por vía cutánea y absorbido por la piel provoca la relajación de los músculos de la zona donde se aplica la crema, por lo que provoca la desaparición a largo plazo de las arrugas (dicho de otro modo muy simplificado es como si las células fuesen un muelle: si se le aplica demasiada presión durante mucho tiempo este se deforma, pero si el muelle deja de recibir presión este siempre que no recibiera un exceso de presión recuperara su forma original).
Este se trata de un tema que toca también el tema estético (en el cual no me gusta meterme). No obstante, es posible que este veneno y otros de otras serpientes sirvan para tratar enfermedades musculares de manera similar a como lo hace en algunos pacientes la toxina botulínica. Pero atacando el problema desde un punto distinto al que lo hace esta segunda toxina (para mas información leed el articulo de “clostridium botulinum