jueves, 14 de julio de 2011

Abejas. Especie imprescindible

Las abejas se tratan de unos de los insectos más especializados en el tipo de alimentación y más útiles para el ser humano. Todo el mundo sabe que las abejas fabrican miel, jalea real y cera (su cera es una mezcla de propóleos y miel tratada especialmente para que sea solida y aguante líquidos ya que si utilizasen cartón o papel como hacen las avispas, este acabaría deshecho). Pero también fabrican propóleo (a partir de las yemas de algunas plantas). Esta sustancia tiene utilidades antibióticas y es utilizada por las abejas para aislar cuerpos extraños del panal, por lo general insectos u otros animales pequeños que intentaron robarles la miel o atacar en el nido a las abejas y estas reaccionaron de forma agresiva ante ellos, y para evitar una posible infección que las afecte a ellas o a sus larvas. No obstante el propóleo ha demostrado ser útil para tratar enfermedades del ser humano en concreto es especialmente efectivo para tratar enfermedades respiratorias tomado por vía oral y enfermedades cutáneas si se aplica en la piel. Además el propóleo es rico en vitamina B y provitamina A.
Albert Einstein aseguro que si las abejas se extinguieran el ser humano se extinguiría en un plazo de 4 años. La verdad es que la gran mayoría de los cultivos de los cuales nos alimentamos han sido polinizados por las abejas, por lo que si se extinguieran provocarían una gran hambruna porque son uno de las poquísimas especies de insectos que han admitido la domesticación y que pueden asegurar la fertilización de los cultivos para que el ser humano pueda consumir los frutos, semillas y cereales. De hecho agricultores que pagan a los apicultores para que sitúen a las abejas cerca de sus cultivos y que así puedan  fertilizar los cultivos. Cosa que sería mucho más costoso y arduo si se hiciera por otro método (dicho de otro modo sin ser fertilizadas las flores de los frutos, legumbres y cereales al agricultor le daría igual tener una planta o un millón porque estas no darían frutos ni semillas y estas no podrían ser utilizadas para consumo humano. en este punto Einstein tal vez fuera un exagerado, pero si tiene razón en que dependemos de ellas directamente).
Por otro lado las abejas también son indicadores de contaminación por metales pesados ya que en presencia de estos las abejas dejan de producir sus productos y dejan de alimentarse. Si el envenenamiento ambiental persiste o se agrava las abejas se van o mueren de inanición.
Mucha gente piensa que no dependen de la naturaleza o consideran inútiles o molestos a los insectos. Pero lejos de eso los insectos forman la base de las muchas de las bases de las cadenas alimentarias de las cuales formamos parte en lo alto de ellas e incluso son imprescindibles para los animales y las plantas de los cuales nos alimentamos y no piensan que si se erradican aparte de perder más de un millón de especies de seres vivos causarían como poco un grave impacto al ser humano.