lunes, 26 de marzo de 2012

hongos y cristales para tratar aguas residuales

Científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) desarrollan un método combinado de hongos y nanocristales para limpiar las aguas negras, sistema que impide la salida de los residuos y evita que contaminen el medio ambiente.

La líder del equipo de investigación, Refugio Rodríguez Vázquez, señala que este sistema elimina los contaminantes orgánicos tóxicos y los microorganismos del agua. “Es una buena opción para regresar agua limpia a partir de las descargas de aguas negras de la ciudad de México”.

Es el trabajo de la investigadora del Departamento de Biotecnología y Bioingeniería del Cinvestav, quien señala que su método, a diferencia de los elaborados a nivel internacional donde se emplean nanomateriales, utiliza catalizadores sujetos a un soporte dentro del fotorreactor, lo que ofrece la ventaja de que no los libera al agua y evita la contaminación del ecosistema.

“Al aplicar este sistema de limpieza de aguas negras, donde se combinan dos procesos: uno biotecnológico con hongos y otro nanotecnológico, la biomasa fúngica resultante se podría reutilizar en productos alternos de alto valor agregado.
El proceso consiste en el uso de seres vivos para beneficio humano y para depurar aguas negras se utilizan bacterias, hongos y otros microrganismos; mientras que la nanotecnología emplea materiales del tamaño de átomos y moléculas para el mismo fin.

Rodríguez Vázquez explicó que el proyecto inició a escala laboratorio con el uso de métodos biotecnológicos para tratar  aguas residuales de la industria papelera y textil, las cuales contienen una alta carga de contaminantes orgánicos tóxicos y contaminantes orgánicos.
Un segundo paso, añade, fue mejorar la  calidad del agua al acoplar el proceso biológico a otros secundarios: sedimentación, coagulación, filtración y electrocoagulación, para remover el alto contenido de metales de las aguas residuales de la industria de reciclaje de papel.

El tercer paso fue sumar la nanotecnología,  con la cual se removió en tiempos relativamente cortos, de 20 a 90 minutos, los contaminantes orgánicos tóxicos y se eliminaron también los microorganismos del agua.

Rodríguez Vázquez explicó que al  comprobar la efectividad de estos métodos combinados,  el sistema se aplicó al tratamiento de aguas negras de drenaje en el laboratorio y se comprobó su alta eficiencia en la remoción de los contaminantes.