jueves, 14 de mayo de 2015

Descubierto el primer pez óseo de sangre caliente

Los animales de sangre caliente abarcan inicialmente todas las especies de aves y mamíferos pero se sabe que existen reptiles con sangre caliente u homeotermos (La tortuga laud) y peces cartilaginosos de sangre caliente (como los tiburones blanco y salmonero), al cual se acaba de añadir un pez óseo. El pez luna real u Opah.
La diferencia entre un animal de "sangre caliente" y uno de "sangre fría" es que los de sangre caliente pueden regular su temperatura corporal teniendo esta unos grados de diferencia con la temperatura ambiental (los tiburones que cité regulan su temperatura a entre 5 y 10 grados de diferencia con el medio y otro tanto ocurre con la tortuga laud, a la cual se la ha visto adentrarse en aguas antárticas).
El descubrimiento del pez luna real como animal homeotermo se debe a un grupo de investigadores del NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica).
Según el hallazgo, publicado este jueves en la revista «Science», su cuerpo está a unos 5 grados centígrados más que el agua fría de alrededor, lo que le permite nadar más rápido y ver mejor.
Según explican los autores, los peces que viven en las aguas profundas y frías de los océanos suelen ser lentos y perezosos, y por eso prefieren emboscar a sus presas antes que perseguirlas. Pero el «opah», que tiene el tamaño de la rueda de un coche, mueve sus aletas delanteras (pectorales) como si fueran alas y puede nadar muy rápidamente detrás de sus presas.
Este pez antes se creía que era lento, pero gracias a este descubrimiento, se ha constatado que el animal que puede ser tan grande como un coche pequeño puede dar caza activamente a presas ágiles como pueden ser los calamares. hazaña que los investigadores suponen que se debe a su sangre caliente
Para averiguar si los opahs eran peces de sangre caliente, los investigadores recogieron datos de sus temperaturas en los animales que capturaron en la Costa Oeste de Estados Unidos, y siguieron sus temperaturas cuando se sumergían después.
El descubrimiento se produjo cuando el coautor del estudio, recogió una muestra de las branquias de un opah. Allí encontró un nuevo tipo de radiador similar a los que usan esos peces que no son de pura sangre fría, como los tiburones, y que les permiten mantener calientes algunas zonas de su cuerpo.
Los científicos observaron que los vasos sanguíneos de las branquias estaban diseñados para minimizar la pérdida de calor, siguiendo un sistema de contracorriente, que consiste en poner en contacto la sangre fría con la caliente en algunas zonas para evitar que se pierda energía a través de la piel. Esto consigue mantener todo el cuerpo más caliente que el agua del exterior mediante un sistema único dentro del mundo de los peces.
Este estudio aunque no tenga una aplicación que ayude a mejorar la calidad de vida del ser humano o altere la vida del pez luna real, si ayuda a comprender un poco mejor el funcionamiento de la vida marina.