lunes, 2 de febrero de 2015

Descubierto nuevas formas de vida bajo 700 metros de hielo antártico

En esta imagen se puede ver un camarón nadando alrededor de la sonda. Una de las especies descubiertas bajo el hielo de la Antártida.
Hasta ahora se creía que, de haber vida en las condiciones que impone la Antartida, haría que de haber vida bajo los glaciares antárticos sería microscópica. No obstante, parece ser que allí donde hay agua líquida, la vida macroscópica (pluricelular) también se logra abrir camino.
Así lo han comprobado científicos que, tras perforar la plataforma de hielo de Ross, en la Antártida, han descubierto microbios, crustáceos e incluso varios tipos de extraños peces en el agua enterrados bajo más de 700 metros de hielo.
Estos seres, debido a la falta de luz, que no carencia absoluta han evolucionado para tener unos ojos extraordinariamente grandes para poder captar al máximo la poca luz que logra perforar las capas de hielo.
Llama la atención que estos organismos tienen la piel trasparente, por lo que se les pueden ver los órganos internos.
El descubrimiento tubo lugar cuando, tras emplear un perforador de agua caliente para atravesar 740 metros de hielo, los expertos introdujeron un sumergible con control remoto que ha capturado imágenes y videos de la vida bajo la plataforma.
Todavía se desconoce si el pez transparente forma parte de una nueva especie, pero lo más probable es que pertenezca a la suborden de los Notothenioidei. Estos peces, también llamados blénidos antárticos representan el 91 % del total de animales por peso (o biomasa) y el 77% de las especies antárticas conocidas.
Debido a la combinación de calor geotérmico y la presión y movimiento creados por las capas de hielo, estos peces viven a temperaturas constantes de unos -2°C, por lo que han tenido que adaptarse para lograr sobrevivir.
Los científicos creen que el que pueda sobrevivir ese pez en dicho entorno está relacionado con el desarrollo de glicoproteínas que evitan que sus fluidos corporales se congelen. En cuanto a su característico cuerpo transparente, coinciden en que probablemente sea resultado de la pérdida evolutiva de hemoglobina, la proteína que hace que la sangre sea roja.
Este descubrimiento hace a los científicos plantearse las condiciones de la vida y pensar que en algunos sitios incluso en el sistema solar (como puede ser Europa, luna de Júpiter) puede haber formas de vida macroscópica.