Mostrando entradas con la etiqueta repelente de tiburones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta repelente de tiburones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de mayo de 2012

Orcas, tiburones y repelentes de tiburones


Durante mucho tiempo se pensó que el tiburón blanco y la orca no se atacaban entre ellos. La razón de ello es que el enorme tamaño y ferocidad de ambos animales hacía que ninguno de ellos se atreviera a enfrentarse al otro en un uno contra uno. Pero resulta que el ser humano estaba equivocado. La primera vez que se vio un ataque de una orca con fines depredadores a un tiburón blanco fue en la década de los 90. En ese momento un barco de turistas pasaba por la zona de San Francisco (EE UU) cerca de una colonia de focas. Allí se congregaban los tiburones blancos para alimentarse de estas y pasó un grupo de orcas de un grupo de tipo marítimo (existen 3 grupos de orcas, las mayores son las costeras que se alimentan en exclusividad de peces, las transeúntes, que se alimentan sobre todo de mamíferos y aves marinas y las marítimas que se creía que se alimentaban de mamíferos marítimos, pero estudios de cicatrices en ejemplares de este tipo revela que se alimentan de tiburones sobre todo). Cuando una hembra con una cría vio al tiburón esta lanzó su ataque. Este ataque consistió en una embestida que golpeó al tiburón con tal fuerza que el tiburón quedo aturdido y lo sujeto durante 15 minutos en posición invertida. Pasados esos 15 minutos procedió a alimentarse del tiburón.
La orca mato al tiburón explotando los dos defectos principales del mismo.
Por un lado un tiburón queda en estado de éxtasis y totalmente indefenso cuando pasa a una posición cabeza abajo (esto fue descubierto por el ser humano cuando un científico que estudiaba crías de tiburón limón puso cabeza abajo a una porque no la lograba sostenerla y para su sorpresa el escualo dejo de forcejear). Esto fue utilizado por este letal depredador para evitar que el tiburón le diera un mordisco
Por el otro la gran mayoría de los tiburones carecen de músculos que obliguen al agua a entrar por sus branquias, por lo que necesitan estar en continuo movimiento si no quieren morir ahogados (para un tiburón estar quieto en el agua es como intentar respirar oxigeno del aire). Esto fue aprovechado por la ballena asesina para matarlo de manera efectiva y aprovechando la posición invertida del tiburón.
Lo más sorprendente es que después del ataque durante el resto del año no se vio un ataque de tiburón, e incluso no se volvió a ver a un tiburón por la zona de California. Como si nunca hubiesen estado. Durante mucho tiempo su desaparición fue un misterio. Pero después de otro ataque años después se descubrió donde fueron los tiburones. Después de la depredación sobre otro escualo, todos los tiburones marcados huyeron hasta la zona de Hawai.Es como si los tiburones tuviesen pánico al asesinato de otro de su especie. Esto atrajo el interés de los científicos, los cuales estudiaron con interés en busca de un repelente de tiburones. Empíricamente se descubrió que el hígado de tiburón contiene un repelente de tiburones natural. Para otros tiburones es un mensaje de muerte que los repele en el acto. Con esto se podría sintetizar la proteína para desarrollar un repelente de tiburones en zonas donde se practica pesca deportiva u otros lugares donde el ser humano es vulnerable al ataque de escualos.
Fuente: CSI depredadores Cazatiburones (aplastatiburones en España)

Aqui muestro un ataque de una orca a un tiburon filmado en 1997

martes, 1 de marzo de 2011

Platija

La Platija también llamada lenguado de Moisés se trata de un pez de 20 centímetros frecuentemente consumido en el Mar rojo
Se trata de un pez que aparenta ser como cualquier otro lenguado. Pero en  1960 la doctora Eugenie Clrak notó una extraña sensación en la piel cuando intentó tocar a una con las manos desnudas. La doctora supuso que se trataba de un tipo de toxina.
Fue en 1971 y en 1972 cuando primero se comprobaron los efectos del veneno en un ratón (le provocaron la muerte) y luego se descubrió un inhibidor en la sangre del pez que le protege contra su veneno y también es un eficaz antídoto contra el veneno de serpientes, abejas y escorpiones.
Más tarde se introdujo una platija en un acuario con tiburones (la razón de este experimento fue que se inyectó el veneno en los peces del arrecife y provocaba la muerte de todos ellos y hacía que las anémonas se retorcieran de agonía y se pensaba que los tiburones se la comerían empujados por un instinto ciego depredador). Tan pronto como el pez tocó el agua los tiburones intentaron comérselo varias veces, pero nunca lograban cerrar sus mandíbulas en el lenguado de moisés y se alejaban de él sacudiendo la cabeza y con las mandíbulas lo mas separadas posible como si la platija les hubiera abrasado la boca.
Posteriormente se probó la inmunidad de los peces de Moisés en un acantilado submarino donde abundaban los tiburones echándolos atados a otros tipos de lenguados con un hilo. Al volver a recoger los peces se descubrió que los tiburones se habían comido a todos los peces excepto a las platijas que no sufrieron ningún rasguño.
La razón de que pueda comerse es que el veneno que lo protege pierde toda su potencia  si se le echa abundante alcohol o se cuece. No obstante este veneno puede ser un buen repelente de tiburones si se logra aplicar en redes de las playas o en el equipo de submarinistas.