De resultar exitosa para seres humanos una investigación que actualmente llevan a cabo científicos argentinos, estos anfibios podrían ser claves para evitar enfermedades.
Este proyecto del Centro Nacional Patagónico intenta determinar si en las secreciones de los anfibios (principalmente sapos y ranas) hay antibióticos que sirvan como base para la preparación de medicamentos que ataquen a los virus, bacterias u hongos que comúnmente afectan a los seres humanos.
En la piel de sapos y ranas los científicos intentan aislar e identificar unos compuestos llamados péptidos antimicrobianos que están en las pieles de los anfibios
Estos péptidos tienen la capacidad de inhibir o matar ciertos microorganismos, por lo que se intenta identificar aquellos que afectan a los microorganismos que atacan a los seres humanos
Los péptidos son cadenas cortas de aminoácidos que pueden ser encontrados en toda la naturaleza, bien sea en animales o en vegetales.
En el caso de los anfibios surgen como una línea de defensa ante los microorganismos externos. Es decir, no es que los sapos o las ranas no se enfermen por ello, pero los péptidos actúan como mecanismo de prevención como lo hacen algunos fluidos que segrega el ser humano
Las secuencias de péptidos varían según la especie de anfibio. Sin embargo, prácticamente todos tienen un comportamiento similar: son anfipáticos:
Estos péptidos interactúan de dos formas con las membranas de las bacterias: mediante interacciónes electrostáticas e hidrofóbicas provocan el desplazamiento de los lípidos, alterando la estructura de las membranas de las bacterias, aumentando su permeabilidad mediante la formación de poros, que es como llenarlas de agujeros para producir su desestabilización. Esta desestabilización frena el crecimiento bacteriano o les ocasiona la muerte
La secreción de los anfibios como sapos y ranas se produce particularmente en su región dorsal, la espalda.
Ante situaciones de estrés las glándulas liberan los péptidos, sobre todo ante una condición inflamatoria o infecciosa.
martes, 13 de noviembre de 2012
miércoles, 17 de octubre de 2012
Nueva especie de tortuga descubierta en España
Estudios recientes indican que la fauna de tortugas que habitaron en la Península Ibérica durante el Cretácico Inferior, es decir, hace entre unos 135 y 95 millones de años, era muy diversa. De hecho, allí se reconoce un número de especies mayor que el identificado en otras partes de Europa. A éstas debe añadirse una nueva tortuga, Brodiechelys royoi
El hallazgo de fósiles de vertebrados en la localidad de Morella no es novedoso, sino que su presencia fue constatada hace casi un siglo y medio. De allí proceden algunas de las primeras referencias tanto de dinosaurios como de otros reptiles mesozoicos realizadas en la Peninsula Ibérica. Así pues, ya a finales de la década de 1860, se citó la presencia de huesos atribuidos a dinosaurios herbívoros, hallándose también restos que corresponden a grandes dinosaurios carnívoros. Sin embargo, estos hallazgos fueron muy escasos.
Aunque el análisis de reptiles mesozoicos estaba en auge en varios países europeos durante la segunda mitad del siglo XIX, en España experimentó un notable retraso, siendo desarrollado a partir de los últimos años de la década de 1920.
No es hasta el inicio del siglo XXI cuando aumentó notablemente la actividad paleontológica. Esto estuvo motivado tanto por la revitalización del interés científico de los yacimientos paleontológicos como por la activación de la minería, relacionada con materiales para la fabricación de azulejos, y el control paleontológico que se pudo realizar sobre las tareas extractivas de arcillas.
Esta labor es especialmente relevante en una de esas canteras, Mas de la Parreta, donde ha sido hallada la nueva tortuga, junto con varios centenares de fósiles, recogidos en doce yacimientos. En ellos se han registrado varios grupos de plantas y de invertebrados, además de una diversa fauna de vertebrados compuesta por más de veinte formas distintas de animales, entre ellos varios grupos de peces (incluyendo tiburones), anfibios, lagartos, varias especies de tortugas terrestres y acuáticas, cocodrilos, reptiles marinos (plesiosaurios), reptiles voladores (pterosaurios), y abundantes grupos de dinosaurios. Entre estos se incluyen varios grupos de carnívoros, de diversos tamaños, y numerosos herbívoros, entre los que se encuentran dinosaurios acorazados (anquilosaurios), y formas correspondientes a saurópodos y ornitópodos.
Asimismo, los recientes hallazgos realizados en esta cantera han permitido identificar una de las faunas más diversas del Cretácico Inferior de Europa. A pesar de esto, hasta ahora no se había identificado ninguna nueva especie en Morella. La nueva tortuga es la primera.
Implicaciones del nuevo hallazgo
Brodiechelys royoi fue una tortuga de pequeño tamaño, ligeramente superior a veinte centímetros, con una forma de vida muy semejante a la de los galápagos actuales. Esta tortuga presentaba una superficie del caparazón característica, en la que serían muy evidentes una serie de surcos profundos divergiendo en forma de abanico. Su nombre específico supone un homenaje al paleontólogo José Royo y Gómez, debido a su labor pionera tanto en el estudio particular de las faunas de reptiles del Cretácico Inferior de Morella, como, de manera general, en la de reptiles mesozoicos españoles.
La presencia de esta nueva tortuga en Morella ayuda a comprender las relaciones de la fauna de reptiles fósiles ibéricos de hace más de 100 millones de años con la de otras regiones. Así, otra especie de Brodiechelys ha sido previamente reconocida en Gran Bretaña. Aunque esa especie, Brodiechelys brodiei, fue identificada en el siglo XIX, la información sobre ella era muy limitada hasta que, este año, también ha sido revisada en detalle. El registro de reptiles de Morella también comparte otros géneros con el de Gran Bretaña, como es el caso de algunos correspondientes a cocodrilos y a dinosaurios.
Por lo tanto, se considera que la fauna presente en el Cretácico Inferior de varias regiones europeas estaba compuesta por animales similares. De hecho, previamente se había identificado la presencia de tortugas terrestres estrechamente relacionadas entre las que componen el registro morellano y el británico.
La nueva tortuga evidencia que también existían relaciones muy cercanas entre los representantes acuáticos de este grupo. Brodiechelys royoi no sólo nos permite identificar una estrecha relación entre la fauna de tortugas europeas, sino que puede relacionarse con un grupo de tortugas abundante y diverso en Asia en ese momento.
En este sentido, otra nueva tortuga española actualmente en estudio, procedente del Cretácico Inferior de Salas de los Infantes (Burgos), también podría pertenecer a ese grupo. Estudios recientes también efectuados por el mismo equipo investigador permitieron definir otras dos nuevas tortugas presentes en niveles del Cretácico Inferior español, Hoyasemys jimenezi y Galvechelone lopezmartinezae, que fueron asignadas a otro grupo de probable origen asiático.
El hallazgo de fósiles de vertebrados en la localidad de Morella no es novedoso, sino que su presencia fue constatada hace casi un siglo y medio. De allí proceden algunas de las primeras referencias tanto de dinosaurios como de otros reptiles mesozoicos realizadas en la Peninsula Ibérica. Así pues, ya a finales de la década de 1860, se citó la presencia de huesos atribuidos a dinosaurios herbívoros, hallándose también restos que corresponden a grandes dinosaurios carnívoros. Sin embargo, estos hallazgos fueron muy escasos.
Aunque el análisis de reptiles mesozoicos estaba en auge en varios países europeos durante la segunda mitad del siglo XIX, en España experimentó un notable retraso, siendo desarrollado a partir de los últimos años de la década de 1920.
No es hasta el inicio del siglo XXI cuando aumentó notablemente la actividad paleontológica. Esto estuvo motivado tanto por la revitalización del interés científico de los yacimientos paleontológicos como por la activación de la minería, relacionada con materiales para la fabricación de azulejos, y el control paleontológico que se pudo realizar sobre las tareas extractivas de arcillas.
Esta labor es especialmente relevante en una de esas canteras, Mas de la Parreta, donde ha sido hallada la nueva tortuga, junto con varios centenares de fósiles, recogidos en doce yacimientos. En ellos se han registrado varios grupos de plantas y de invertebrados, además de una diversa fauna de vertebrados compuesta por más de veinte formas distintas de animales, entre ellos varios grupos de peces (incluyendo tiburones), anfibios, lagartos, varias especies de tortugas terrestres y acuáticas, cocodrilos, reptiles marinos (plesiosaurios), reptiles voladores (pterosaurios), y abundantes grupos de dinosaurios. Entre estos se incluyen varios grupos de carnívoros, de diversos tamaños, y numerosos herbívoros, entre los que se encuentran dinosaurios acorazados (anquilosaurios), y formas correspondientes a saurópodos y ornitópodos.
Asimismo, los recientes hallazgos realizados en esta cantera han permitido identificar una de las faunas más diversas del Cretácico Inferior de Europa. A pesar de esto, hasta ahora no se había identificado ninguna nueva especie en Morella. La nueva tortuga es la primera.
Implicaciones del nuevo hallazgo
Brodiechelys royoi fue una tortuga de pequeño tamaño, ligeramente superior a veinte centímetros, con una forma de vida muy semejante a la de los galápagos actuales. Esta tortuga presentaba una superficie del caparazón característica, en la que serían muy evidentes una serie de surcos profundos divergiendo en forma de abanico. Su nombre específico supone un homenaje al paleontólogo José Royo y Gómez, debido a su labor pionera tanto en el estudio particular de las faunas de reptiles del Cretácico Inferior de Morella, como, de manera general, en la de reptiles mesozoicos españoles.
La presencia de esta nueva tortuga en Morella ayuda a comprender las relaciones de la fauna de reptiles fósiles ibéricos de hace más de 100 millones de años con la de otras regiones. Así, otra especie de Brodiechelys ha sido previamente reconocida en Gran Bretaña. Aunque esa especie, Brodiechelys brodiei, fue identificada en el siglo XIX, la información sobre ella era muy limitada hasta que, este año, también ha sido revisada en detalle. El registro de reptiles de Morella también comparte otros géneros con el de Gran Bretaña, como es el caso de algunos correspondientes a cocodrilos y a dinosaurios.
Por lo tanto, se considera que la fauna presente en el Cretácico Inferior de varias regiones europeas estaba compuesta por animales similares. De hecho, previamente se había identificado la presencia de tortugas terrestres estrechamente relacionadas entre las que componen el registro morellano y el británico.
La nueva tortuga evidencia que también existían relaciones muy cercanas entre los representantes acuáticos de este grupo. Brodiechelys royoi no sólo nos permite identificar una estrecha relación entre la fauna de tortugas europeas, sino que puede relacionarse con un grupo de tortugas abundante y diverso en Asia en ese momento.
En este sentido, otra nueva tortuga española actualmente en estudio, procedente del Cretácico Inferior de Salas de los Infantes (Burgos), también podría pertenecer a ese grupo. Estudios recientes también efectuados por el mismo equipo investigador permitieron definir otras dos nuevas tortugas presentes en niveles del Cretácico Inferior español, Hoyasemys jimenezi y Galvechelone lopezmartinezae, que fueron asignadas a otro grupo de probable origen asiático.
martes, 9 de octubre de 2012
Descubierto un dinosaurio con colmillos y cara de loro
Su cara se asemejaba a la de un loro y tenía un par de colmillos punzantes como los de un vampiro. De pequeño tamaño -pesaba menos que un gato doméstico-, estaba cubierto de cerdas como las de un puerco espín. Este era el extraordinario aspecto del Pegomastax africanus (mandíbula gruesa de África), un dinosaurio herbívoro que habitó la Tierra hace 200 millones de años, cuando el supercontinente Pangea comenzaba a dividirse en dos. Sus restos aparecieron originalmente en los años 60 en Sudáfrica, pero no ha sido hasta ahora que el famoso paleontólogo Paul Sereno los ha identificado como pertenecientes a una nueva especie entre la colección de fósiles de la Universidad de Harvard.
La nueva especie medía menos de dos metros de largo y apenas llegaba al peso de un gato. Probablemente, la mayor parte de su cuerpo estaba cubierta de extrañas cerdas, como las de un puerco espín. Una «capa» similar fue vista por primera vez en otro dinosaurio, el Tianyulong, que, enterrado en sedimentos cubiertos por ceniza volcánica, conservaba cientos de cerdas distribuidas en su cuerpo desde el cuello hasta la punta de su cola. El Tianyulong y el Pegomastax forman parte de la misma familia, los Heterodontosaurios, que se separaron cuando Pangea se dividió en dos masas continentales, una en el norte y otra en el sur.
Lo que hace destacar al nuevo Pegomastax es su cráneo de unos siete centímetros de largo, que sobresale como si fuera el pico de un loro, un par de colmillos punzantes y unos dientes escondidos detrás para cortar las plantas, que funcionaban como unas afiladas tijeras cuyas cuchillas se deslizaban una sobre otra cuando las mandíbulas están cerradas.
Llama la atención que un animal vegetariano utilizara estos colmillos. No obstante en la actualidad los ciervos almizcleros poseen esos colmillos largos, los cuales son utilizados por estos animales para pelear por el derecho a aparearse y para defenderse. Por lo que es posible que este dinosaurio utilizara estos colmillos sobre todo para las mismas funciones que el ciervo almizclero
La nueva especie medía menos de dos metros de largo y apenas llegaba al peso de un gato. Probablemente, la mayor parte de su cuerpo estaba cubierta de extrañas cerdas, como las de un puerco espín. Una «capa» similar fue vista por primera vez en otro dinosaurio, el Tianyulong, que, enterrado en sedimentos cubiertos por ceniza volcánica, conservaba cientos de cerdas distribuidas en su cuerpo desde el cuello hasta la punta de su cola. El Tianyulong y el Pegomastax forman parte de la misma familia, los Heterodontosaurios, que se separaron cuando Pangea se dividió en dos masas continentales, una en el norte y otra en el sur.
Lo que hace destacar al nuevo Pegomastax es su cráneo de unos siete centímetros de largo, que sobresale como si fuera el pico de un loro, un par de colmillos punzantes y unos dientes escondidos detrás para cortar las plantas, que funcionaban como unas afiladas tijeras cuyas cuchillas se deslizaban una sobre otra cuando las mandíbulas están cerradas.
Llama la atención que un animal vegetariano utilizara estos colmillos. No obstante en la actualidad los ciervos almizcleros poseen esos colmillos largos, los cuales son utilizados por estos animales para pelear por el derecho a aparearse y para defenderse. Por lo que es posible que este dinosaurio utilizara estos colmillos sobre todo para las mismas funciones que el ciervo almizclero
jueves, 27 de septiembre de 2012
nuevas especies descubiertas en el parque natural Yasuni
El parque natural Yasuni es una reserva de la vida salvaje situada en Ecuador, declarada por la Unesco reserva de la biosfera. La grandísima mayoría de la extensión del parque comprende selva ecuatorial. Además es donde vive el pueblo huao. Este parque está situado sobre yacimientos fósiles, pero fue declarado en 1998 zona intangible para proteger a los pueblos no contactados y preservar la biosfera.
Aparte de su interés a nivel cultural y ecológico tiene un gran interés por la comunidad científica por la gran variedad de especies. En una expedición reciente se acaban de descubrir otras 17 especies más. 9 especies de plantas, 4 especies de mariposas y otras 2 especies de escarabajos, una especie de mosca y otro insecto.
Las especies se recolectan a través de 200 trampas, que son estructuras similares a una especie de mesa con mallas. A cada una se le coloca una etiqueta.
En cuanto a las mariposas se descubrieron cuando los científicos las cazaron con una red cazamariposas
La naturaleza siempre tiene tesoros escondidos y frágiles que merecen la pena ser comprendidos y estudiados
Aparte de su interés a nivel cultural y ecológico tiene un gran interés por la comunidad científica por la gran variedad de especies. En una expedición reciente se acaban de descubrir otras 17 especies más. 9 especies de plantas, 4 especies de mariposas y otras 2 especies de escarabajos, una especie de mosca y otro insecto.
Las especies se recolectan a través de 200 trampas, que son estructuras similares a una especie de mesa con mallas. A cada una se le coloca una etiqueta.
En cuanto a las mariposas se descubrieron cuando los científicos las cazaron con una red cazamariposas
La naturaleza siempre tiene tesoros escondidos y frágiles que merecen la pena ser comprendidos y estudiados
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Descubierta por la comunidad cientifica una especie distinta de cercopiteco
Una nueva especie de mono africano ha sido identificada en la República Democratica del Congo (RDC). Ha sido bautizado como 'Cercopithecus lomamiensis' y, según explican los investigadores que lo encontraron por primera vez en 2007, se trata de una especie muy vulnerable a la caza humana, al igual que otros primates.
Se trata de la segunda especie de mono africano descubierta por la ciencia en los últimos 28 años (pues ya era conocido por los cazadores de la zona). En un estudio publicado esta semana en PLOS ONE, los investigadores describen su comportamiento y su ecología, así como las diferencias genéticas y anatómicas que esta especie presenta respecto a otros monos africanos con los que guarda similitudes, en particular con 'Cercopithecus hamlyni'(su pariente mas cercano).
El verdadero peligro de esta especie es la caza por parte del ser humano, ya que los bosques donde vive no suelen ser objeto de deforestación
El descubrimiento científico de 'Cercopithecus lomamiensis' se produjo en junio de 2007, cuando los investigadores vieron en el pueblo de Opala una hembra joven cautiva de una especie que no conocían. El mono estaba en la residencia del director de la escuela. Éste identificó al animal con el nombre de 'lesula', que es el término con el que se conoce localmente a estos monos. Según aseguró a los investigadores, se trataba de una especie bien conocida por los cazadores de la zona.
En las semanas posteriores, encontraron otros dos ejemplares en cautividad, que también fueron fotografiados y observados durante meses. No fue hasta diciembre de 2007 cuando se toparon con el primer mono de esta especie viviendo en libertad (en el área de Obenge).
Los primatólogos concluyen que estas dos especies comparten características físicas que no se dan en otras especies de la familia Cercopithecus, como la forma del cráneo, abundante pelo en las mejillas y la coronilla o la franja de color de su nariz. Además del parecido físico, hay similitudes en su comportamiento y en su forma de comunicarse
El análisis morfológico reveló algunas diferencias, tanto en el cráneo como en la dentadura de ambas especies (los incisivos y dos molares son significativamente más grandes en 'C. Lomamiensis'). La coloración de su piel en las zonas que no están cubiertas por pelo también diferían. En ambos el color del pelaje cambia al convertirse en adultos
Se trata de la segunda especie de mono africano descubierta por la ciencia en los últimos 28 años (pues ya era conocido por los cazadores de la zona). En un estudio publicado esta semana en PLOS ONE, los investigadores describen su comportamiento y su ecología, así como las diferencias genéticas y anatómicas que esta especie presenta respecto a otros monos africanos con los que guarda similitudes, en particular con 'Cercopithecus hamlyni'(su pariente mas cercano).
El verdadero peligro de esta especie es la caza por parte del ser humano, ya que los bosques donde vive no suelen ser objeto de deforestación
El descubrimiento científico de 'Cercopithecus lomamiensis' se produjo en junio de 2007, cuando los investigadores vieron en el pueblo de Opala una hembra joven cautiva de una especie que no conocían. El mono estaba en la residencia del director de la escuela. Éste identificó al animal con el nombre de 'lesula', que es el término con el que se conoce localmente a estos monos. Según aseguró a los investigadores, se trataba de una especie bien conocida por los cazadores de la zona.
En las semanas posteriores, encontraron otros dos ejemplares en cautividad, que también fueron fotografiados y observados durante meses. No fue hasta diciembre de 2007 cuando se toparon con el primer mono de esta especie viviendo en libertad (en el área de Obenge).
Los primatólogos concluyen que estas dos especies comparten características físicas que no se dan en otras especies de la familia Cercopithecus, como la forma del cráneo, abundante pelo en las mejillas y la coronilla o la franja de color de su nariz. Además del parecido físico, hay similitudes en su comportamiento y en su forma de comunicarse
El análisis morfológico reveló algunas diferencias, tanto en el cráneo como en la dentadura de ambas especies (los incisivos y dos molares son significativamente más grandes en 'C. Lomamiensis'). La coloración de su piel en las zonas que no están cubiertas por pelo también diferían. En ambos el color del pelaje cambia al convertirse en adultos
jueves, 20 de septiembre de 2012
bosques tropicales y ecuatoriales
La pérdida de bosque tropical puede afectar a personas a miles de kilómetros de distancia, según un nuevo estudio.
La deforestación puede causar una seria reducción de las lluvias en los trópicos, con graves consecuencias para la población no sólo en esa región sino en zonas vecinas, señalaron investigadores de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, y del Centro de Ecología e Hidrología del Consejo de Investigaciones Ambientales británico, NERC por sus siglas en inglés.
El aire que pasa sobre grandes zonas de bosque tropical produce al menos el doble de lluvia que el que se desplaza sobre zonas de poca vegetación y en algunos casos los bosques contribuyen a aumentar las precipitaciones a miles de kilómetros de distancia, según el estudio publicado en la revista Nature.
Teniendo en cuenta estimaciones futuras de deforestación, los autores afirman que la destrucción del bosque tropical podría reducir las lluvias en la cuenca amazónica para el 2050 hasta en un 21% durante la estación seca.
"Encontramos que los bosques en la Amazonía y en la República Democrática del Congo también mantienen las precipitaciones en las periferias de esas cuencas, es decir, en regiones donde vive un gran número de personas que depende de esas lluvias para subsistir", dijo el autor principal del estudio Dominick Spracklen, de la Escuela sobre Tierra y Ambiente de la Universidad de Leeds.
"Nuestro estudio implica que la deforestación en la Amazonía o en RDCongo podría tener consecuencias catastróficas para personas que viven a miles de kilómetros en países vecinos".
El valor de los bosques tropicales no solo es estético., sin el servicio regulador del clima y el oxigeno que prestan, la Tierra sería un páramo estéril donde pocas formas de vida podrían vivir.
La deforestación puede causar una seria reducción de las lluvias en los trópicos, con graves consecuencias para la población no sólo en esa región sino en zonas vecinas, señalaron investigadores de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, y del Centro de Ecología e Hidrología del Consejo de Investigaciones Ambientales británico, NERC por sus siglas en inglés.
El aire que pasa sobre grandes zonas de bosque tropical produce al menos el doble de lluvia que el que se desplaza sobre zonas de poca vegetación y en algunos casos los bosques contribuyen a aumentar las precipitaciones a miles de kilómetros de distancia, según el estudio publicado en la revista Nature.
Teniendo en cuenta estimaciones futuras de deforestación, los autores afirman que la destrucción del bosque tropical podría reducir las lluvias en la cuenca amazónica para el 2050 hasta en un 21% durante la estación seca.
"Encontramos que los bosques en la Amazonía y en la República Democrática del Congo también mantienen las precipitaciones en las periferias de esas cuencas, es decir, en regiones donde vive un gran número de personas que depende de esas lluvias para subsistir", dijo el autor principal del estudio Dominick Spracklen, de la Escuela sobre Tierra y Ambiente de la Universidad de Leeds.
"Nuestro estudio implica que la deforestación en la Amazonía o en RDCongo podría tener consecuencias catastróficas para personas que viven a miles de kilómetros en países vecinos".
El valor de los bosques tropicales no solo es estético., sin el servicio regulador del clima y el oxigeno que prestan, la Tierra sería un páramo estéril donde pocas formas de vida podrían vivir.
Dactylosporangium fulvum, antibiótico contra la tuberculosis
La guerra contra la tuberculosis resistente, cada vez más extendida en zonas de África, Asia, Europa y Latinoamérica, cuenta con un nuevo aliado: la piridomicina. Este antibiótico natural, obtenido de una bacteria y conocido desde hace décadas, se ha mostrado eficaz contra cepas que se han hecho fuertes frente a uno de los principales fármacos que se emplean contra el bacilo, la isoniacida.
La naturaleza y la evolución han dotado a algunas bacterias de potentes mecanismos de defensa para atacar a seres vivos de su entorno; analizar las sustancias naturales generadas por estos microorganismos es un recurso muy útil para encontrar posibles nuevos medicamentos para combatir las enfermedades infecciosas.
La Dactylosporangium fulvum es una bacteria cuyo hábitat natural es la tierra produce un antibiótico obtenido de las secreciones del microorganismo, la piridomicina. La sustancia que produce es un “asesino muy selectivo de la Mycobacterium tuberculosis y también es activa contra cepas que han desarrollado resistencias a medicamentos de primera línea.
Los investigadores dirigidos por Cole identificaron la proteína InhA como la principal diana a la que se dirige la isoniacida en el patógeno causante de la tuberculosis. En las cepas resistentes, las mutaciones en el gen impiden su capacidad de acción. Sin embargo, en el caso de la piridomicina, este antibiótico es capaz de esquivar las mutaciones causantes de las resistencias, por lo que logra inhibir el gen y atacar el bacilo de Koch.
Aunque todavía está en fase de experimentación, el hecho de descubrir un antibiótico natural que ataque a una enfermedad que está resurgiendo como la tuberculosis es un avance en la medicina.
La naturaleza y la evolución han dotado a algunas bacterias de potentes mecanismos de defensa para atacar a seres vivos de su entorno; analizar las sustancias naturales generadas por estos microorganismos es un recurso muy útil para encontrar posibles nuevos medicamentos para combatir las enfermedades infecciosas.
La Dactylosporangium fulvum es una bacteria cuyo hábitat natural es la tierra produce un antibiótico obtenido de las secreciones del microorganismo, la piridomicina. La sustancia que produce es un “asesino muy selectivo de la Mycobacterium tuberculosis y también es activa contra cepas que han desarrollado resistencias a medicamentos de primera línea.
Los investigadores dirigidos por Cole identificaron la proteína InhA como la principal diana a la que se dirige la isoniacida en el patógeno causante de la tuberculosis. En las cepas resistentes, las mutaciones en el gen impiden su capacidad de acción. Sin embargo, en el caso de la piridomicina, este antibiótico es capaz de esquivar las mutaciones causantes de las resistencias, por lo que logra inhibir el gen y atacar el bacilo de Koch.
Aunque todavía está en fase de experimentación, el hecho de descubrir un antibiótico natural que ataque a una enfermedad que está resurgiendo como la tuberculosis es un avance en la medicina.
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